EN VISPERAS DEL FIN DEL MUNDO
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jirafadibujo

D i A R i O...... I n

09/05/02
Dentro del apartado o galería de personajes rijosos, relatar que hoy he conocido a Virginio Tirapedos, un santo varón atrapado en el tiempo -como el disco de Ismael Serrano- que combina una sana afición al lugar común, al tópico y a las ideas decimonónicas con una voz pringosa y una silueta desmadejada como rodaja de pan integral toast. Borracho de conocimientos variopintos, perora disquisiciones en las tabernas y pafetos con gran predicamento entre los descreídos, ávidos de la nueva idea-paradigma que les ayude a hacer más llevadera la existencia. Sobre el arcano de alguna clave que oculta celosamente, sostiene que es Angola el país que ha de liderar el mundo y la nueva era; el nuevo Renacimiento que ha de venir -avisa-, y del cual no da pistas.
El nombre de Virginio se lo puso su madre al nacer en aquella época en que la virginidad era un mérito y hasta una distinción social, -ahí podéis ver los nombres de Casto, Inmaculada, Pura-Mari, etc. también de los mismos años-, y no como hoy, en que se bautiza a los hijos como Vicente Promíscuo, Andrés-Follado y similares para estar a la altura de la corriente social, refiriéndonos despectivamente a fulano o a mengana como malfollao o malfollá.
El apellido se lo puso un amigo (el amigo J., gran fan del Chivi, a quien dedico ésto) en una tasca y le viene de su extraña fijación en la lencería femenina. En concreto, de su obcecación enfermiza por esa prenda íntima, mal llamada tanga, que sustituye a las sufridas bragas de siempre y que consiste en un triángulo, sensiblemente menor que el de las Bermudas, que va por delante, y una fina tira de la misma tela que se oculta inter-cularmente en la raja de atrás. La prenda parece que fue puesta en boga por la top model brasileña Raica para acoplarla a su anoréxica anatomía (no le cabía un biquini normal). Y así que Virginio da rienda suelta a su peregrina tesis sobre la tira de tela, que -afirma- hace de diapasón en determinadas circunstancias, habiéndose lanzado a una frenética encuesta en la que viene entrevistando a las chicas a la salida de las discotecas inquiriéndoles sobre sus sensaciones con la susodicha prenda, siendo el resultado encuestador más bien discreto y llevándose algún guantazo que otro; guantazo pequeño comparado con el que que le propinó su madre el día que le pilló en su cuarto haciendo poses ante el espejo luciendo la referida pieza y un tocado de plumas en la cabeza como una vulgar cupletista.
Es casi seguro que Virginio no ha "conocido" hembra, salvo las chicas del Play Boy, dedicándose mayormente a la autocomplacencia, de todo lo cual seguramente le deriva el tarro tan explosivo y descentrado y la tesis sobre el liderazjo mundial de Angola, aunque tal vez le venga de algún mal golpe en la cabeza que le diera su madre con la zapatilla en plena pubertad. No se, un día de estos os cuento más. Acabo la reseña del personaje refiriendoos que usa de gafas y nariz un tanto fálica. ¡Qué nariz!; una nariz que haría palidecer de envidia al mismísimo Cirano de Bergerac.
Virginio, en acabar la jornada laboral, se transforma de anodino empleado de banca -mata el tiempo en una oficina del BBVA como conserje- durante el día en entrevistador free lance, persiguiendo entonces a las jovencitas en el casco viejo de la ciudad con el propósito de hacerles rellenar el cuestionario de las bragas y el tanga, lo cual que no es muy bien comprendido por las chicas, que suelen ponerse a aullar cuando aparece el pervertido y a llamar a la policía mientras Virginio comienza a enseñarles el muestrario que lleva como material de trabajo; tangas de todos los modelos y texturas. Sigue entonces una persecución por las calles de la ciudad en la que Virginio, despojado ya de la gabardina para mejor correr y con el sólo atuendo del tanga-tirapedos y el tocado de plumas de cabaretera, huye a toda hostia hasta refugiarse en el caserón familiar, penetrando por la puerta trasera a modo de misereable Mr. Hide que rápidamente se quita el tanga y el plumero para volver a ser el honorable Dr. Jekyll de siempre.

08/05/02 miércoles (creo).
Lleva varios días lloviendo a toda pastilla, con algunas carreteras cortadas y los perros en la cochera hasta que aprendan a usar el paraguas, que si no los muy animales se ponen hechos una sopa. La lluvia, siempre intensa y a menudo fortísima, cae como en la vida y origina torrentes (brazos tontos de la Ley) que se lo llevan todo por delante, hasta los malos pensamientos, si los hay, que los hay. Lo cual que me he recluido con el portátil y viandas para un par de días, pues la nevera se niega a marchar desde hace un par de semanas. Y así, tan feliz y calentito estaba, cuando ha saltado el diferencial y una de las zonas de la casa se ha quedado sin luz. Lo cual que el puto microondas ya ni las tiene micro ni tampoco macro, o sea, que no funciona, quiero decir, con lo que sólo puedo sorber nescafé al frío y alguna madalena integral de las de Carrefour, sin descartar el plato fuerte de unas Pringles con sabor a cebolla que pesqué en algún lugar abandonado de la despensa resistiéndose a la caducidad. Por cierto, -lección de tecnología-, que con el envase de las susodichas Pringles se pueden hacer antenas wireless para interconectar los ordenatas, lo cual que permiten ahorrarte quince o veinte mil púas que vale la antena, y encima te comes las patatas. Y ya hablando de éllo, contar que hemos montado una comunidad wireless aquí en la zona para conectarnos en red toda la peña, sin cables y con el mínimo coste de las Pringles y poco más; sin gastos de teléfono ni de ADSL y con acceso a interné por dicha banda ancha de gratis total, como le gustaba al ministro Sochaga, con la sana intención de arruinar a Telefónica.

06/05/02
Mail a una amiga:
Querida: Observo, veo, verifico que tu nivel de autoestima sube como los espumosos (tal vez marca La Casera) y se te ve que vas sobrá, lo cual que me alegro porque de momento no necesitarás el psiquiatra de Woody Allen para recuperar tu autoaprecio (¿qué precio?). Cierto que divertida y nutritiva la charla a tres bandas en el MSN que dices y me cuentas en el tuyo, -y por cierto que Chivi, nuestro común amigo, te quiere follar de mala manera (aunque no se como hace eso de mala manera, imagino que con falta de aplicación o desgana, o tal vez con buena aplicación pero con raquítico resultado), si bien nuestro amigo ignora tu espirituosa personalidad, que ocultas, mu zorra y astuta tú, en el MSN-, aunque no tan nutritiva fue la cena a que aludes (un menú chino para tres; cerdo agridulce -tal vez yo-, ternera con salsa de ostras, arroz tres delicias -cada vez menos delicias, ¡joder como aprenden las picardías y las sisas los jodios chinos!-, rrrrrollitos -como los de tus mails y exordios- de primavera (ya casi de verano), langostinos empanados, pollo al limón, alguna cosa más de cuyo nombre no puedo acordarme, cerveza para los otros -yo agua- y así sucedió, y así cenamos los tres amigos).
Luego vino lo del arreglo del ordenador de J., que lo tenía desahuciao y con el disco duro hecho una pasa, y trasteando con la desfragmentación y la puta FAT nos dieron las 4,15 como dice Sabina (o parecido), lo cual que me entregaba a morfeo sobre las 5 AM y al día siguiente toda la mañana trasegando muebles en trámite de mudanza familiar y con mis dos hermanos renuentes a doblar el espinazo, diciendo que como soy el mayor yo debía doblar más y etc., etc. De modo que ¡París era una fiesta!, aunque tu no seas una Majorette, pese a tu imponente vanidad.
Por la tarde tarde, rendido por las cómodas, los armarios, los aparadores, el congelador y las cajas de vajilla, me puse a hincarle el diente al Cándido de Voltaire, leyendo las putadas que le suceden al hombre, las cuales no te cuento para no herir tu sensibilidad, que es mucha y delicada, aunque sobre lo que hacían los búlgaros por derecho público y de conquista en las aldeas abaras puedes tomarte un símil en lo de Ramala y Jenín de los judíos; los reyes, como siempre -y por eso son reyes- entonaban un Tedéum dando gracias a Dios por la victoria segura. En fín otro día más.

30/04/02 Mañana fiesta del trabajo; hay que ser masoca -o esclavista- para festejar tal majadería. Buen momento para salir con los nenes a pasear con unas pancartas y así para que se entretengan con las pegatinas. Ya me asombra a mi oir a los jefes sindicales -Fidalgo y Méndez- aullar como locos pidiendo trabajo. ¡No seáis insensatos, que os van a joder!. A ver si os hacen caso y ya veréis la que se lía, ¡hombre.! Recuerdo mis años jóvenes, cuando me salía la energía revolucionaria por los poros y no me perdía una, y hasta llevaba el megáfono y arengaba a la peña provocando el fervor revolucionario, lo cual que ahora ya estoy un poco perro y como desengañado de la revolución pendiente, y me quedaré aquí currando en el ordenata escuchando el "cuéntame un cuento" de Ismael Serrano: Qué lejos queda Jean Paul Sarte, la Sorbona y el mayo francés; los días de vino y rosas, San Denis, Paris, las niñas en minifalda y los pantalones de campana, y el guerrillero loco y crepuscular del tiempo que mataron en Bolivia... y bajo los adoquines no había arena de la playa... Por su parte, el que se sienta patrono, puede probar a tirar a los manifestantes ladrilllos desde el balcón, o mejor si les tira a su mujer (o su mujer si se siente patrona, lo tira a él) y así ya tenemos algún incidente que anime la fiesta laboral.

Otra cosa es el madrí-barça de la champions de mañana. La gente anda como loca (y Gaspart también) comprando el Marca y el Mundo Deportivo para aumentar su cultura y reforzar sus argumentos. ¡Bien!

Antes de cenar mi delicioso salto ultracongelado de verduras de Mercadona, recuerdos y buenos deseos para los amigos y amigas: A Julieta que le crezcan los pechos -que la achuche el parao de su novio y así a lo mejor- y no haya de recurrir al mamografista, que cobra un dineral. A Juan-Carlos, que compre lotería, que hoy le he visto pisar una mierda, aunque él no se ha dado cuenta, y eso da suerte, (sobre todo si tienes moqueta en la sala de estar.) Siga Antonio con su éxito en los ligues y a ver si puede compartir, al menos lo que le sobre, etc, etc.

 

17-04-02, miércoles. Desde el balcón de nuevo. (Con amor puro -sin líbido- para l@s pesad@s que me dicen que no actualizo este sarao.)

Lo cual que aquí estamos otra vez, aunque nunca me fui, con el mundo mundial tan embarullado como cuando los faraones y los otros ancestros. Los palestinos, descendientes a lo que parece de los filisteos, a punto de extinguirse y la Comunidad Internacional haciendo pelotillas de nariz y dándole al langostino y al moët chandon. Solana y los demás artistas del circo europeo -mejor el Circ Solei, ¡a qué negarlo!- se lamentan y lanzan imprecaciones afeándole la conducta al Sharon, al que ven un poco gordo y bastante matarife, con el cuello de la camisa a punto de ahogarle, -¿y si se comprara una talla más el jodío?- pero na de na. El carnicero no les hace mucho caso, lo cual que todo queda en lamentos y así. Bush, por su parte, le ha dicho que pare ya, que ya no quedan casi palestinos y eso es malgastar balas, pero el gordo va más de gore y snap que una canción-historieta del Chivi, que ahora se ha puesto de moda con sus ligueros y sus látigos de cuero.
Y también por estos días le han hecho la puñeta al Chávez -75% de los votos venezolanos en los pasados comicios- los demócratas de toda la vida, lo cual que dicen que eso no era golpe de estado, sino golpe de efecto, para conseguir el efecto de que se fuera para dejar el poder a un tal Carmona que no tenía tal cara de simio sino la jeta de querer hacerse con cortijo por el morro, sin pagar una letra, ¡qué tío!, y ahora está en el trullo, o mejor dicho, en arresto domiciliario, que es lo que experimenta el mal casad@ cada día cuando la cosa conyugal no marcha ni en coyunda ni en afectos, o sea. Y parece que la señora Carmona éstá que echa las muelas por no poder deshacerse de él y tenerlo todo el día en casa dando la brasa, poniendo la tele a toda pastilla y no hay quien pare. Mal, muy mal, Chávez, tríncalo al talego como todo el mundo y verás como te lo agradece su mujer.
En fín, que lo dejo por hoy, que me espera una suculenta cena fast-food y las ideas me vienen escasas. Ciao, amig@s mí@s. nos vemos.

15/03/2002 (Desde Barcelona globalizado)

O sea que ¡curioso mundo!: Gobernantes democrata-globalizadores se protejejenjejejeje de sus gobernados democrata-antiglobalizadores que les pagan la nómina mensual -¡y qué nómina!- y los langostinos -¡y qué langostinos!- con sus IRPFs. Y la pasma, poli o maderos, se apoderan de la ciudad prestos a moler al primero que saque el pañuelo para sonarse o haga otro movimiento igualmente sospechoso (¡joer, que no hay que confiarse, que luego viene el Bin Laden y pasa lo que pasa!) . Y brindis, fracs, vestidos de Loewe, y alternes y presentaciones y emotivos besos de serbios y montenegrinos, antaño a los pelos y hoy a partir un piñon, y degustaciones de calçotets y de potajes regionales, y camatas ataviados con trajes típicos y grandes declaraciones que me emocionan y me saltan los lagrimones -sensible yo-. Y tres mil aguerridos periodistas devengan dietas y se ponen ciegos de cafés y madalenas de gorra y asín, rebullendo incómodos y aflojando algún pequeño pedo después del almuerzo (antes comida), protestando airados la incomodidad de las sillas de la carpa periodística, la cual que abarrotada de terminales, portátiles, wirelesses, GRPS y así más aparatos de última tecnología para informarnos pronto y bien. Y ello a las puertas del enésimo barça-madrid-partido-del-siglo con la cabeza de Rexach pendiente de un hilo, Figo tocándose el tobillo y Gaspart tocándose las taquicardias.

Lo cual que, agradecido y gozoso de tanto bien que no merezco, em encaramo en mi butaca de espectador político, espectador deportivo y espectador de lo que sea, dispuesto a emocionarme como un chiquillo. ¡Bendito sea Dios que trajo tanto bien!

 

11/02/2002 (Unos meses más tarde)

Les cuento. Un enorme ataque de vagancia, inmune a cualquier tratamiento ambulatorio, me ha impedido seguir con este diario desde que lo dejé hace más de un año. Pero ¿y qué?. Quien esté libre de perrería que tire la primera piedra. (¡Momento, que me pongo el casco!). Mucha agua ha corrido bajo los puentes desde entonces, como dijo no se quien (Tal vez Clint Eastwood enredando en los del tal Madison). De modo que vino lo de las torres, el Bin Laden, el Bush y otros fenómenos mediáticos de similar enjundia, muriendo siempre los mismos; los curretas de las torres, mártires de la locura religiosa y ahora beatificados y santos, y los también curretas civiles del Afganistán, igualmente mártires de la estupidez y de la locura, pero nunca beatificados ni mártires porque nunca gozaron de la mastercard ni tuvieron en el cuarto de los nenes la Play Station. Un año en el que la mafia argentina organizada en Estado de caciques y vividores, en divertida orgía de trinque jaleada por golpes de cacerola, acabó con la economía del país del mate y del churrasco, arruinando también de paso a los inversores de la madre patria confiados en la economía telemática. Un año de segundos, minutos y horas (ya me parecía a mí), donde florecieron las flores (¿y qué iban a hacer?) y tú te emocionaste oyendo a tu cantautor/a favorit@ mientras él/lla se metía un euro de la SGAE en su cuenta corriente cada vez que a tí te caía un lagrimón como el puño... al tiempo que daba su conmovida opinión sobre la puta piratería de Cds. Un año en el que finaron multitud de tipos y tipas que ni escribieron un árbol, ni plantaron un hijo ni tuvieron un libro, como dice Silvio, -un desastre, oye- aunque pagaron religiosamente sus hipotecas y dejaron colocados a sus deudos. Un año, en fín, que... puedes quedarte con él, mientras yo sigo haciendo otras cosas, tal que esta puñetera web. En seguida vuelvo...

 

02/01/2001

De nuevo en la carretera y sin que el cambio de milenio haya mejorado mis magras finanzas; sólo la proximidad del sorteo de la lotería del Niño me hace concebir alguna esperanza.

Pedía el agnóstico W. Allen la revelación de que Dios existe mediante un buen ingreso en dólares o en divisa convertible en su cuenta corriente, a lo que Dios, naturalmente, no accedió: Dios no tiene que probar su existencia ni tampoco tiene que justificarse, además de andar mal de fondos.

El demonio, sin embargo, sí acostumbra a lanzar sus redes ponzoñosas poniendo el cebo de las cuentas corrientes repletas de dólares, el sexo al por mayor o la juventud eterna para quien se alía con su maldad y, ciertamente, nadie que no sea un hipócrita redomado me negará que dichas técnicas de proselitismo son más atrayentes que las de Dios. Sobre todo eso de la vida eterna.

Pocos pueden resistirse al caramelo de la vida eterna, aunque sólo sea por la malsana curiosidad de ver qué demonios ocurre aquí dentro de trescientos años: ¿Aún funcionará mi viejo automóvil?, ¿Seguirá el Tómbola y el Chimo Rovira machacando el share de audiencia?, ¿Aún me perseguirán mis acreedores, o lo harán sus biznietos?.

Bueno, muchas y trascendentes preguntas sin respuesta, mejor dejarlo para otro día a ver si estoy más inspirado. Me voy a cenar...

 

01/01/2001 (Cap i cua)

Les cuento...

Comenzamos el año 2001 de la Era Cristiana. El tercer milenio desde el nacimiento del niño al que la religión cristiana tiene por el hijo de Dios hecho hombre.

La fecha refiere la suma de años transcurridos desde aquel momento en el que judíos, romanos y filisteos se daban fuertes garrotazos para matar el rato al no existir los grandes almacenes, siendo un año el tiempo que tarda la tierra - ajetreado planeta de un sistema solar insignificante y vulgar en el que cocinamos nuestras bobadas - en dar una vuelta alrededor del sol.

O sea que la desde le nacimiento de aquel hijo de Dios la tierra ha girado 2000 veces sobre el astro, lo cual, desde luego, da para marearse a uno.

Hablar sobre el concepto del hijo de Dios requeriría más ánimo y tiempo del que yo dispongo en estos momentos, y no te digo el hacerlo sobre el mismo Dios, por lo que mejor será dejar el tema para otro día.

Ayer 30 dic. 2000 cabalgaba yo con la bici por las cuestas del puerto de Simat - pequeño poblado unos 60 km al sur de Valencia, España - para eliminar las calorías que me había de meter en el buche por la noche cuando las uvas y todo eso y las campanadas comentadas por una chica cadavérica con enormes ubres y un galán con chaqué y capa cada año más jóven, - el galán, no el chaqué -, y me venían ideas trascendentes a la cabeza, seguramente por el sobreesfuerzo de la pedalada, la falta de oxígeno y los efectos de la sudoración.

Buen sistema ese de adentrarte en la maraña filosófica mientras levantas el pompis (perdón) para subir una cuesta sólo apta para cabras, si bien el resultado suele ser bastante magro en cuanto a conclusiones y conceptos; difícil relacionar a Dios con una bicicleta, y sin embargo dicen que está en todas partes.

Sea como fuere, pese a los grandes almacenes, las hipotecas y el majadero del jefe, aquí seguimos los humanos amenzando con dar la lata otro milenio.

Y al hablar de humanos me refiere a vdes., contumaces lector@s que engañan a su pareja perdiendo el tiempo curioseando en esta esta webo pornográfica.

Pues eso, mañana más...

 

ajo 



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